Monday, May 24, 2021

Aunque

Aunque se trice en pedazos

el vidrio azul del recuerdo

y sus fragmentos dispersos

me laceren la consciencia,

 

aunque aumente la distancia

entre hoy y nuestros momentos

y se esparzan los recuerdos

en la ausencia que se alarga,

 

sigues tú aquí, junto a mí

tu voz aún vibra en el aire

tu risa trina en mis oídos

tu cara irradia candor

tu mano late en la mía.

 

Aunque te hayan puesto en guardia

los que con odio emponzoñan

el amor más cristalino,

sé que no lo han destruido

que lo puro aún pervive

que la fuerza que ata juntos

a los que se aman no ha muerto.

 

Aunque quieran echar tierra

sobre tus recuerdos míos

cubriendo dicha y cariño

de injuria falsificada

y quieran borrar mi imagen

de tu mente y tu memoria,

yo sé que tú no me olvidas.

 

Yo sé que sabes quién soy

y quién eres, y por qué

y que no olvidas los días,

los esfuerzos y los juegos,

los desvelos y los sueños

que fueron, que compartimos.

Sé que sabes distinguirlos

de todo lo que no fue

de la ficción superpuesta

por los miedos de los débiles

y ambiciones de los fuertes.

 

En cuanto a mí, bien lo sabes

mi vida sin ti no es vida.

Yo me nutro de los restos

de tu paso por mi mundo

los cultivo como plantas

de una floresta de ensueño

son alimento vital

que impide que yo perezca

me recuerdan que el recuerdo

aunque me salve, me duele

me duele, pero comprendo

que sin ellos moriría

de hambre y sed en el desierto.

 

Tienen espinos, por cierto;

hieren al darme sustento

mas no busco el bienestar

busco justicia y verdad

y, sobre todo, te busco

a ti, centro de mis días

y desvelo de mis noches.

 

Donde estés, en el presidio

de orfandad que te han construido

no olvides que estoy contigo.

Donde esté yo, en mis andanzas

por un mundo sin ti yermo

no olvido que estás conmigo.

 

No olvidemos que los días

que fueron, que compartimos

nos dejaron con las fuerzas

para luchar y esperar

por nuevos días benditos.

 

Aunque nos separen fuerzas

de coerción y violencia

nos unen fuerzas más grandes

que las de los poderosos. 

 

Aunque pasen aun más años,

aunque siembren más mentiras

aunque alimenten sus odios,

con más ficciones torcidas

deseando que tú los sientas

y me proscribas también,

volveremos a estar juntos

volverá a brillar tu rostro

frente a mí con la alegría

que te da el saberte amada

como lo has sido sin pausa

desde tu primer enero

como lo serás por siempre

hasta el final de mis días

y más allá, mientras vivan

estas líneas y estas notas

que han nacido y que palpitan,

como yo, porque tú existes.

 

 

 

 

Thursday, April 22, 2021

Haiku

Aunque esté roto

todo lo que construí

hoy te bendigo.

Monday, April 12, 2021

Inburst

A burst of your presence in the room

you look at me, full of expectation,

I look at you with eyes that ask your business.

 

You don’t feel welcome; your face twists in disappointment

your presence leaves the room as fast as it had entered.

 

It is for moments like this moment

that I burn in the flames of regret.

Tuesday, March 9, 2021

Música de organillo

 

Como las tardes nubladas

eres helada, Carleen.

El viento, sin decir nada,

viene con nubes sombrías

y en silencio se las lleva.

 

Como el paisaje de invierno

es hoy tu imagen, Carleen,

cala mis huesos el frío

y aunque inhalar me lastima

tras la estepa desolada

distingo aún los colores

de nuestros días unidos.

 

 

Como hilo de barrilete

fue tu ternura, Carleen,

alto suspendió el cometa

hasta embriagarlo de altura

y se cortó de repente

dejando fragmentos sueltos:

un hilo roto en tus manos

yo sin rumbo en la estratósfera.

 

Como el Verbo vuelto carne

eres la vida, Carleen.

Con un soplo de tu boca

me diste un alma creadora

y un corazón que sin pausa

marca el pulso de tu aliento.

 

Eres visión en los sueños

y obsesión en la vigilia

esperanza en el tormento

de mi fe desesperada.

Eres temblor en mis manos

y atadura en mi garganta.

 

Como las aguas del lago

misteriosa eres, Carleen,

aguas calmas en la orilla

atormentada en la hondura.

 

Como cáliz eucarístico

pan de vida eres, Carleen,

tomarlo da fuego eterno

que la excomunión convierte

en las llamas del infierno.

 

Como el aire de Los Andes

es tu presencia, Carleen.

si tú estás, y te respiro,

tengo vida y tengo aliento;

sin ti, Carleen, yo me ahogo

callan mi voz y tu caña

y el gato que abre tu nombre

y esa otra voz cristalina

cuyo son es mi sustento.

 

Para el río, cesa el viento,

se amortecen las estrellas,

y el arco del firmamento

se derrumba y me tritura.

Sin ti el cosmos se atraganta

y me aprisiona, Carleen;

mi existencia se suspende,

todas las luces se apagan

y las sombras me devoran.

 

Estas líneas de la asfixia,

del vacío, de la nada,

si algún día resucitan

ante tus ojos, Carleen,

ojalá entonces ya sepas

que cada impulso y cada acto

cada grito y cada nota

cada palabra y silencio

cada sueño y pensamiento

cada acierto y cada error

nuestro antes y mi después

fueron ofrenda de amor

que a tus pies pongo, Carleen.

 

Julio de 1979

Marzo de 2021

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Monday, March 8, 2021

Invernal

Soledad

invernal

confluencia ingenua

de esperanza y duelo,

de atención ardiente

y corazón marchito.

(Si supieras, ángel,

cuánto fuego anido,

no consentirías

este invierno ingente.)

 

Duración

sin final.

En la estepa austera

mi alma despoblada

escruta el infinito,

en espera eterna.

(Si por fin abrieras

tus ojos de estrella,

flores poblarían

mi paisaje aciago.)

 

¡Qué silencio helado

tirita en mis huesos

donde ayer tus manos

tañeron arpegios!

Tus dedos esbeltos

repliegas en puño

y en mis cuerdas yertas

crecen telarañas.

 

Discreción

del amor.

La llama votiva

constreñida en brasas

arde en mis entrañas

cercadas de hielo.

(Si tu mano abierta

tocara mis ascuas,

juntos tornaríamos

la estepa en vergel.)

 

Ruiseñor

del dolor,

no cantes de noche,

cuando el viento ulula

y un filo de hielo

mi pecho atraviesa.

Canta en la mañana,

desde mi jardín,

cuando el verde me hable

de un mejor venir.

(Si ella se apiadara

franqueando el umbral

tu canción ya nada

me lastimaría.)

 

Tú, Jesús,

Redentor,

que en mortal suplicio

tu carne ofreciste,

enséñame cómo

someterme al yugo;

dime una palabra

que en pie me mantenga

antes que a la angustia

mi fuerza sucumba.

Tú, que, como nadie,

por amor sufriste,

¿cómo conseguiste

acatar la injusticia?

(Si no te sintiera

compartir mi espanto

ya sus pies habría

bañado de súplicas.)

 

Voluntad.

Aguardar.

Ése es el dictamen

de un destino ignoto

que cierra compuertas

y ahoga torrentes.

(A ti, que deslizas

sobre el mar bravío,

te traigan los vientos

a calmar las aguas.)

 

La Paz, 15 de julio de 1979

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sunday, March 7, 2021

Chon-Ja

Chon-Ja

 

(Kasumapuge)

 

Como una sorpresa en la noche profunda

me miró tu rostro tras el mostrador.

Estabas allí, quién sabe desde cuándo

dada a tu faena de licor y charla

con un suave esbozo de sonrisa triste,

madura y lejana, pero hospitalaria.

 

Tras el maquillaje de blanca neblina

tu cara irradió, sin que yo notara,

un hálito suave que tocó mis manos,

que llenó mi vaso y que mojó mis labios. 

 

Como un vientecillo de esa medianoche

de invierno, escurrido por una rendija,

vino de tu cuerpo un aire incomprensible

que pasó silbando por toda mi piel.

Pero yo no supe cuando eso ocurrió.

Todo lo que supe fue que al tú decir

tu nombre, en respuesta a mi ruego curioso,

ese nombre ya era para mí una música

que reverberaba, nueva, en mis costillas.

Como campanillas de forja reciente

tus dos sílabas jugaron en mis labios

fue un beso que di a tus ojos en el aire

mientras me escuchabas repetir: Chon-Ja.

 

Dos notas extrañas, coquetas y ágiles:

la primera salta y se cuelga en el aire

la segunda ciñe firme al brincador

un rasgo violento que rompe la calma

y un grito que a ella insta, mas no la restaura.

 

No; tu nombre no acaba en tono tan precario

cuanto más lo digo, más sé que algo falta

un tercer sonido que venga a reunir

lo que el inicial toque cercenara.

Inconclusa como ahora es tu presencia

resta rectitud y firmeza a mis pasos

que más bien quisieran a ti dirigirse

a buscar esa otra cadencia que pueda

devolverme la armonía interrumpida.

 

Komagane, 10 de enero de 1983

 

Sunday, February 14, 2021

Lupercalia

Ludicrous date

we always disdained

other than to pen cards, half in jest,

and to await an aged rival’s.

Commerce, convention, market pressure.

Who has time for Valentine’s?

Not we, surely.

 

Yet you are here

time and place that you shouldn’t,

as last year in Bolivia

and before in Belgrade. 

 

You don’t want to be here.

you know well that it hurts me

and I’m sure it hurts you.

 

Why come, then?

Why turn up uninvited?

Why in this ghostly form?

It’s your hand that I want

to press into my hand

it’s your green-grey-blue eyes,

it’s the blaze of your hair,

your embraceable frame,

the grace of your companionship

 

Not this ghost that you send

     or someone crueller does –

to blow its icy breath

in my chest’s tightened chamber

to press with its cold hands

my constricted windpipe,

to remind me that now,

like last year, like before,

it’s your absence I greet

on this ludicrous date,

it’s your presence I fear

in my chest, in my head,

it’s the years going by

as the absurdness goes on.